viernes, 19 de julio de 2013

Los Tulipanes o Xicaquez


Según la antropología Anne Chapmon, practican la agricultura rudimentaria, caza (con arco) y pesca.  Cestería, poca alfarería y calabazas.  En la actualidad la vestimenta se ha latinizado.  Tienen una sociedad igualitaria gobernada por cacique (ahora regida por asamblea de ancianos y Chamanes).
En los grupos Tolupanes más tradicionales de la montaña de La Flor, se pueden dividir cuatro elementos característicos:
Términos de parentesco.
Técnicas adivinatorias
Organización dual
Mitos y leyendas
Los indígenas de Yoro conservan escasos elementos tradicionales, como la supervivencia del idioma, elaboración de algunos objetos artesanales (sobre todo canastas, en menor medida matates, en algunos casos las pipas, escobas y sartenes que tienen, probablemente origen indígena.
Los Tolupanes de montaña de La Flor, tienen la costumbre de velar a sus muertos en la cocina.  Durante el tiempo de velatorio de 24 horas, comen su comida diaria y beben café.  No utilizan cajas, sino que el cadáver es envuelto en las sabanas que ocupa para dormir y es enterrado con sus pocas pertenencias.  Durante la velación nadie hace comentarios algunos, no lloran a sus muertos, sino que reflexionan sobre lo que fue el difunto en vida.

Aspecto Religioso
Los Tolupanes no son extremadamente religiosos, tal vez porque lo han olvidado por falta de práctica o, simplemente, como una reacción a su situación de sometimientos durante 500 años además que los españoles no le dieron mucha importancia a la evangelización de estos “indios salvajes”.  En la actualidad prácticamente han olvidado su religión ancestral.
A excepción de los Tolupanes de la montaña de La Flor donde todavía persisten muchas de las creencias ancestrales y juegan un papel importante en su cosmovisión.

Vestuario
La ropa que en la actualidad usan, la obtienen a través del comercio con los ladinos y solo en la Montaña De La Flor, se encuentra Tolupanes que aun usan su traje tradicional llamado “Balandrán”.  A pesar de sufrir una sustancial modificación de muchos elementos culturales y sociales, los Tolupanes tienen conciencia de su pasado y paulatinamente, se integran al proceso de desarrollo
Organización y Cultura
Lingüísticamente los Tolupanes representan uno de los mayores enclaves sureños del Tronco Hokan procedente de los pueblos que vivían a sudoeste de los Estados Unidos y al Norte de México. A pesar de que la cultura Tolupan ha sido en gran parte afectada históricamente por los ladinos, conservan a su lengua Tool y sus tradiciones en las tribus de la Montaña de la Flor.
La organización social del pueblo Tolupan descansa en la familia y en la comunidad tribal.
En la década de 1970-80 los caciques empezaron a reunirse surgiendo la idea de crear una federación y es así como en 1978 se integra una Directiva con el nombre de FENATRILH, (Federación Nacional de Tribus para la Liberación del Indígena Hondureño). Esta organización nació para reivindicar los derechos ancestrales y culturales del pueblo tolupan. Posteriormente la Federación como el nombre de FETRINY y con el tiempo fue modificado para surgir la que actualmente se conoce como FETRIXY (Federación de Tribus Xicaques de Yoro ). Los objetivos de la organización, es luchar por la reivindicación de los valores culturales que como pueblo les corresponde histórica y jurídicamente. 
Con la organización se ha logrado que la sociedad ladina, específicamente los habitantes de Yoro, vaya tomando conciencia de los derechos de los Tolupanes.
FETRIXY, al igual que las otras organizaciones reinvindicativas de las poblaciones étnicas (FETRIPH, COPINH, OFRANEH, MASTA, NABIPLA, CONIMCHH) han conformado la Confederación de Pueblos Autóctonos de Honduras, CONPAH.

Aspectos Productivos
Las actividades de los Tolupanes giran alrededor de pequeños cultivos de café que fue introducido en la década de 1930. Sus alimentos básicos, son el maíz, fríjol, calabazas, papas y otros tuberculos. Plantan bananos en pequeñas parcelas y otros árboles frutales como: naranjos, mangos y aguacate, así como también pequeños plantíos de tabaco.
Producen miel de abeja, practican la pesca y caza en menor escala; conservan el uso del arco y la flecha para la cacería, el consumo del tabaco en pipas elaboradas en la localidad y el uso de piedra de pedernal para encender el fuego. Tejen hermosas canastas de variadas formas y redes que se emplean para transportar maíz. Las mujeres cosen sus vestidos con telas compradas y las túnicas de los hombres llamadas balandranes, con Dril; toda esta cultura es practicada más concretamente por las tribus de la Montaña de la Flor y que se diferencian de las demás tribus del Departamento de Yoro.
Es necesario señalar que la cultura Tolupan es similar a la cultura Pech, Tawahkas y Misquitos por ser una cultura de la selva trópica cuyas características son:
Asentamientos semipermanentes
Casas multifamiliares
Agricultura rudimentaria
Caza (arco) y pesca
Cestería
Pocas alfarerías y calabazas
Ropa de corteza
Sociedad igualitaria gobernada por caciques
Utilización de bebidas (chicha) en bodas funerales y ritos de pubertad.
A las comunidades se llega por caminos de tierra y a las casas que se encuentra fuera de las comunidades, a través de veredas.  No todas las comunidades son accesibles con vehículos.  A las que se puede llegar, los caminos son casi intransitables por el mal estado que se encuentra, sobre todo durante la época de lluvia que es de mayo a finales de Octubre.
El clima es fresco casi durante todo el año y frío por las noches y en épocas de invierno durante el día, la temperatura puede llegar hasta 28 grados durante el verano, y 16 durante el invierno.  Por las noches, la temperatura siempre baja hasta los 12 o 13 grados centígrados.
Por lo general, siempre se encuentra un río cerca de la comunidad, de donde suple ciertas necesidades básicas.
Usan un cementerio por tribu, en donde entierran también los ladinos que viven en la comunidad, con excepción de la Tribu de San Esteban, donde el cementerio el Descombre es únicamente para indios, los ladinos usan el Ocotal (Tribu de San Francisco)
Los instrumentos tradicionales de esta cultura han sido, el arco, la flecha y cuvatona reemplazados por escopetas.  En algunas tribus se producen artesanías de bambú.
En el siglo pasado los Tolupanes confeccionaban vestidos con la corteza del árbol de hule y luego pasaron a usar ropa de algodón.
Los Tolupanes aun realizan el intercambio de productos en forma de trueque para suplir necesidades de alimentos y productos como sal y ropa
La economía de los Tolupanes es de subsistencia combinada con los estratos dominantes al interior de la tribu; los indios ricos y pequeños productores (economía mercantil simple).

Educación
En Yoro la mayoría de las tribus cuenta con escuelas, pero es notorio el ausentismo de los Tolupanes por la discriminación que son objeto por parte de los ladinos.  En la montaña de la Flor es desfavorable en el sentido de que los pocos ladinos que frecuentan la escuela han sabido integrarse.  Existen necesidades de apoyo didáctico y más aulas escolares.

Aspecto Socioeconómico
Los Tolupanes producen especialmente, granos básicos (maíz, frijoles y café) y explotan secundariamente recursos naturales silvestres como raíces y madera.
La organización del trabajo es fundamentalmente individual; solo por motivaciones realizan trabajo comunal.  Hay un alto grado de heterogeneidad socioeconómica, expresada en la variada diferenciación de estratos sociales.
En ninguna de las tribus existen formas de trabajo comunal.
La organización del trabajo hacia el interior de las tribus se manifiesta de muchas formas, predominando más la tradicional, la tribu que se caracteriza por poseer su propia milpa es una entidad que asegura la subsistencia cultural y social.
Los Tolupanes también cultivan bananos y en menos medida yuca, camote, malanga, ñame; a veces papa, ayote, pataste, chile   , naranja, lima, zapote, papaya, aguacate, un poco de caña, arroz, sorgo, chinapopo y tabaco.

Actividad de subsistencia y explotación del medio ambiente
Un 90% de las tierras Tolupanes son de vocación forestal y rica en toda clase de plantas medicinales.  Los bosques abundantes en recursos madereros son explotados por compañías nacionales y extranjeras.
Los Tolupanes no tienen acceso y provecho real de sus bosques debido a los problemas de usurpación de tierra y a la sobre explotación de la madera.
Los Tolupanes realizan actividades de recolección de plantas y frutas, tanto cultivadas como silvestres; desarrollando una incipiente agricultura que incluye varias especies de granos, principalmente maíz y frijoles.
Aunque los ladinos aprovechan también ciertos productos silvestres, la recolección (por largos periodos, incluyendo caza y pesca) es mas una actividad indígena.
De su entorno obtienen, además del poco material para artesanías y para la construcción de viviendas, los productos siguientes:
Raíces: yagüela (especialmente en tiempo de carestía)  mansurui o mutrui: ñame
Bejucos: laigren
Frutas: guayaba, nance, aguacates, tronsite (tortilla con las semillas molidas) pacaya (flor)
Hierbas: culantro, varias hiervas comestibles, hierbas medicinales, flor de izote.
Otros: miel de abeja

Ubicacion
El pueblo Xicaque ó Tolupan se encuentra ubicado en el Departamento de Yoro precisamente en los Municipios de Morazán, El Negrito, Victoria, Yorito, Yoro, Olanchito y en el Departamento de Francisco Morazán, en los Municipios de Marale y Orica.
La mayoría de éstos grupos están comunicados por carreteras sin pavimento, caminos de herradura y veredas.
Las tierras ocupadas por el pueblo Tolupan, son un 60% de vocación forestal, 30% ganadero y 10% de vocación agrícola aproximadamente. En las partes más altas de las Montañas de Yoro, actualmente forman la Federación de Tribus Xicaques de Yoro con 29 consejos tribales, y dos que todavía no se han integrado a ésta estructura que es la tribu El Hoyo y la zona occidental de la Montaña de la Flor. Su población aproximada es de 18,000 personas.
Los Tolupanes están constituidos en 28 tribus distribuidas en seis municipios del departamento de Yoro, más de 2 tribus emigradas el siglo antepasado a la Montaña De La Flor.   Municipio de Orica, Francisco Morazán.
Por la ubicación de las tribus en territorios de difícil acceso, en algunos casos, es imposible precisar la información.  En un principio se conocían 21 tribus pero a partir de la mitad de la década de los ochenta.  La FETRIXY (Federación de Tribus Xicaques de Yoro) comenzó a realizar un reconocimiento en la zona, ya que se constato la existencia de un buen número de pequeños grupos tribales que se separaron de las tribus reconocidas, por distintas razones, y formaron grupos aislados en las montañas.  Por el contacto con los españoles y por el continuo contacto con los ladinos, los Tolupanes han perdido aceleradamente muchos valores y costumbres ancestrales, proceso que ha afectado, especialmente, su lengua materna (El Tol).








Los Lencas



Los Lencas son un grupo étnico mesoamericano ligado a la cultura maya. Ocupo diversas aéreas de lo que hoy en día se conoce como Honduras y El Salvador; durante la conquista española, los lencas organizaron una guerra de resistencia que duro cerca de diez años y que termino con la muerte del cacique Lempira. La dinastía lenca, sin embargo, nunca abdico y su linaje, según la tradición oral, se remonta a tiempos remotos.

Ellos representan el núcleo aborigen de mayor relevancia después de los mayas. En el pasado ocuparon tierras centrales, que en la actualidad constituyen los departamentos de Francisco Morazán, Comayagua, parte de Cortes, Lempira, Intibucá, La Paz y parte de Valle y Choluteca.
Sitios de asentamiento lenca fueron las inmediaciones del Lago de Yojoa, el Valle de Sula, ríos Sulaco y Humuya, la zona del embalse de El Cajón, donde llego a vivir una población de 10 mil personas.
La presencia lenca más importante se reduce a pequeñas comunidades en Honduras, que intentan preservar viva su lengua y su cultura a través de diversos programas culturales llevados a cabo por asociaciones, universidades y ayuntamientos.
Los lencas son los descendientes directos de los mayas. Han perdido completamente su idioma y sus costumbres; todos hablan español, ya no usan la cerbatana y casi han olvidado sus comidas.

Ubicacion 

A la llegada de los españoles encontraron a los indios Lencas conformado los grupos Care, Cerquen, Poto y Lenca. Actualmente, susdescendientes habitaban los departamentos de Intibucá, La Paz, Lempira y el sur de Santa Bárbara; centro y sur del departamento de Francisco Morazán, y el departamento de Valle, donde colindan con los lencas de la republica de El Salvador.
Actualmente La población Lenca se localiza en los Departamentos de La Paz, Intibucá y Lempira. También, se encuentra un número reducido en los departamentos de Santa Bárbara, Comayagua, Francisco Morazán y Valle. A nivel ecológico y climático, la región que conforman La Paz, Intibucá y Lempira presenta dos zonas perfectamente diferenciadas.
En base a esta caracterización se ha delimitado buena parte de la población lenca en los siguientes poblados y sus respectivas aldeas y caseríos:
Departamento de Lempira: La Iguala (con 14 aldeas y 56 caseríos); Belén (con 2 aldeas y 76 caseríos); La Campa (con 7 aldeas y 69 caseríos); San Manuel Colohete (con 8 aldeas y 89 caseríos); Santa Cruz ( con 5 aldeas y 53 caseríos); Erandique (con 14 aldeas y 120 caseríos); San Andres (con 7 aldeas y 121 caseríos) y Gualcice (con 11 aldeas y 73 caseríos).

Departamento de IntibucáYamaranguila (con 22 aldeas y 62 caserios) las aldeas de Azacualpa y Chiligatoro, Togopala, Quebrada Honda, Monquecagua, Manazapa, Rio Grande, Malguara y Ologos; San Marcos de la Sierra (con 3 aldeas y 38 caserios) y las aldeas de San Nicolás y Rio Blanco en el norte del departamento.
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 Departamento de La Paz: Marcala (principalmente en dos aldeas y 55 caseríos); Yarula (con tres aldeas y 31 caseríos); Santa Elena (con 5 aldeas y 82 caseríos); Chinacla (5 aldeas y 24 caseríos); Guajiquiro (con 13 aldeas y 111 caseríos) y Opatoro (con 2 aldeas y 23 caseríos).
Pese a que, tradicionalmente, se ha sostenido que solo estos tres departamentos de población lenca, también existen poblaciones en los departamentos de Santa Bárbara, Comayagua, Francisco Morazan y Valle, que también se caracterizan como “campesinos de tradición lenca”: en Santa Bárbara, Chinda (con7 aldeas y 26 caseríos); Lama (con 9 aldeas y 50 caseríos); Gualala (con 7 aldeas y 20 caseríos); Atima (con 7 aldeas y 25 caserís); San Nicolás (con 9 aldeas y 35 caseríos) y El Níspero (con 6 aldeas y 27 caseríos).
Los Lencas viven en mas o menos 100 comunidades constituidas por aldeas, caseríos y pueblos (en los últimos años) muy cercanos a las carreteras y caminos vecinales. Un buen número de sus comunidades se encuentran localizadas en las montañas y solo se puede llegar a ellas en bestia, en trayectos que pueden durar de dos hasta siete horas.
La mayoría de las comunidades Lencas se encuentran ubicadas en las zonas más altas de Honduras, a 1,650 metros sobre el nivel del mar, en tierras improductivas, donde el clima es templado durante casi todo el año; la temperatura oscila entre 17 y 20 °C y se vuelve mas frio durante noviembre, diciembre, enero y parte de febrero, cuando hay lugares en donde la temperatura baja hasta cinco grados centígrados. En este tiempo, la espesa neblina cubre las comunidades, desde las dos de la tarde y parte de la mañana.

Historia
La generalización del nombre Lenca para designar a estos indígenas fue hecha por el conocido viajero e investigador E.G. Squier, quien en 1853 escuchó que los indios de Guajiquiros llamaban a su lengua Lenca.
Durante la conquista española el pueblo Lenca ofreció una tenaz resistencia, siendo el Cacique Lempira su máximo exponente de la defensa de su gente, su tierra y su cultura. La lengua Lenca se extinguió en las últimas décadas de siglo pasado y la primera del siglo XX, hoy solo se recuerdan algunas palabras que oyeron sus padres o abuelos, pero el idioma vivo ha dejado de existir. Todos los indios Lencas hablan español como lengua materna aunque su manera de expresarse en la sintaxis, la mezcla y tono es la del idioma perdido.
Según la antropóloga e historiadora Anne Chapman, a la llegada de los españoles, los lencas estaban distribuidos en distintos grupos, constituyendo una considerable población: Care, Cerquin, Potón y Lenca; eran poblaciones que, si bien es cierto, estaban aislados por grandes distancias, se mantenían unidas por lazos culturales y una historia común. Siguiendo el estudio de Chapman, geográficamente los lencas se distribuían de la siguiente manera

Care: Intibucá, La Paz, norte de Lempira y sur de Santa Bárbara.
- Cerquín: centro y sur de Lempira y sur de Intibucá.
- Poton: El Salvador; al oeste del rio Lempa.
- Lenca: departamento de Comayagua, oriente de La Paz, centro y sur de Francisco Morazan, incluyendo probablemente la capital de Honduras (Tegucigalpa).
Los lencas estaban también en el valle de oriente donde colindaban con los potones de El Salvador.

      
los Garifunas
Garifuna de HondurasLa historia de los Garifunas comienza antes del año 1635 en la isla de San Vincente(Yurumain) en el Caribe. San Vincente estaba habitada por una tribu de Indios que se llamaban a sí mismos los Arahuacos. La tribu Callinagu, que eran guerreros procedentes del delta de Orinoco en sudamerica, invadieron San Vincente y conquistaron a los Arahuacos. Una vez que lograron la conquista de las Antillas Menores, eliminaron a todo el sexo masculino de la comunidad Arahuaca pero conservaron al sexo femenino. Muy pronto comenzó la mezcla entre estos grupos y la unión de estas dos razas indias dio origen a una sociedad totalmente nueva llamada Calipona o caribes rojos.
Cuenta la historia que en 1635 dos barcos españoles, cargados de esclavos negros,  naufragaron, los cautivos escaparon y nadaron hasta las costas cercanas, evitando asi ser entregados a sus nuevos  propietarios.

Los nuevos habitantes africanos estaban ansiosos por establecer lazos amistosos con los nativos del lugar, los Caliponan, para que de esta forma evitar caer en manos de sus compradores. Por lo tanto ellos adoptaron sus costumbres y lenguaje nativo y pronto contrajeron matrimonio con las mujeres Caliponan dándole de esta forma el nacimiento a una raza nueva. Sus descendientes preservaban la estatura y el color de piel de sus padres, que a diferencia de los Caliponan eran altos y corpulentos.
 La palabra "Garifuna", que significa "la gente que come yuca", desciende probablemente del "Calipona". Los Españoles llamaron a esta gente "Caribes", que significa caníbales, y es el origen del término "caribeño".
Con el paso del tiempo, San Vincente fue colonia Británica y los Caribes negros trataron de establecer un control independiente de la isla. Los FranceseFiesta garifunas apoyaron a los Caribes y hubo muchas batallas entre los Garifunas y los Británicos. La batalla más grande tuvo lugar en 1795 y ambos contendientes sufrieron grandes pérdidas. En 1796 los Garifunas y los Franceses se rindieron a los Británicos. En ese momento a los Británicos se les generó un problema. Los Garifunas eran hombres libres con la piel negra y San Vincente estaba poblada por los esclavos de los Europeos. La idea de un grupo de hombres negros libres viviendo entre ellos en la isla, era tan inaceptable que los Británicos decidieron deportar a los Garifunas. Los  rodearon y cazaron, asesinando a centenares y destruyendo sus hogares y cultura. Los restantes 4,300 Garifunas fueron embarcados a Balliceaux donde la mitad de ellos murió de fiebre amarilla.
En 1797 los Garifunas sobrevivientes fueron fletados a la Isla de Roatan frente a la costa de Honduras. A lo largo del viaje, los Españoles capturaron uno de los buques Británicos llevándolo a Trujillo donde los Garifunas fueron liberados. Luego los Españoles arrebataron la Isla de Roatan a los Británicos. Los Españoles capturaron a 1,700 Garifunas en la isla y los llevaron a Trujillo donde los obreros eran muy necesitados.
Los primeros Garifunas en la costa de Belice fueron traídos como leñadores por los Españoles en 1802. Se asentaron en el área cercana a Stann Creek, lo qué ahora es Punta Gorda. Al tiempo, Belice fue ayudada por los Británicos y pasó a llamarse la Honduras Británica.
A causa de su alianza con los Españoles, los Garifunas quedaron  en el lado equivocado del mapa político, cuando Centroamérica logró la independencia de España. Esos Garifunas, en Trujillo, se encontraron con el nuevo país de Honduras, donde habia gran resentimiento contra los Españoles. Un gran número de Garifunas huyeron a la costa de Belice donde ya vivían otros Garifunas. Es esta migración la que se celebra anualmente el día 19 de Noviembre como Día del Acuerdo Garifuna, y constituye la mayor celebracion de esta comunidad.
Musica garifunaDurante el siglo pasado, algunos garifunas han trabajado en embarcaciones Norteamericanas y Británicas durante la Segunda Guerra Mundial y viajaron por el mundo. Como resultado de estos viajes, ahora hay pequeñas comunidades en Los Angeles, Nueva Orleans y Nueva York que envian mensualmente remesas a Honduras por valor de $360 000.
La cultura Garifuna es muy fuerte, con gran énfasis en la música, el baile y la historia. Tienen su propia religión, El Dugú, que consiste en una mezcla de Catolicismo, creencias africanas e hindigenas. A causa de sus diferencias y de la independencia, a través de los años los Garifunas han sido temidos y discriminados por los Guatemaltecos y acusados de veneración al diablo, vudú, poligamia y hablar un idioma secreto.
En hondura hoy los garifunas luchan por no ser despojados de sus tierras en la costa por parte de empresas turisticas y tratan de mantener sus costumbres y su cultura a toda costa. La musica garifuna, la punta es una musica muy ritmica y contagiosa, que invita a bailar, un baile erotico y con mucho movimiento de caderas. Esta musica se ha difundido recientemente por grupos musicales principalmente hondurenos, entre ellos los mas famosos, Kazabe, Garifuna Kids, Banda Blanca, Silver Star y los Roland. En especial la cancion Sopa de Caracol, de Kazabe ha popularizado esta musica a nivel internacional.

Ubicacion
La comunidad Garífuna también conocida como los caribes negros, y garinagu se originó en San Vicente aproximadamente después de la conquista de Centro América, Sur América, y las Antillas Menores. Descienden de los pueblos caribes, arawakas y negros africanos, quienes llegaron a la isla huyendo de la esclavitud.
La población garífuna en Honduras, habita en la costa Atlántica, entre Belice, Guatemala y Nicaragua; en Honduras están distribuidos en pueblos y aldeas localizadas en los departamentos de Cortés, Atlántida, Islas de la Bahía, Gracias a Dios y Colón. (Rivas 1993: 257)
Los garífunas representan el importante componente de origen africano que contribuyó a la base sobre la cual se edificaría la identidad étnica de América y el carácter multilingüe, multiétnico y multicultural de la población de la Región; son el producto de la mezcla de esclavos negros e indígenas caribes.
La palabra "Garifuna", que significa "la gente que come yuca", desciende probablemente del "Calipona". Los Españoles llamaron a esta gente "Caribes", que significa caníbales, y es el origen del término "caribeño".
Además de los vecinos españoles, mestizos e indígenas, la ciudad de Trujillo fue receptora de un contingente  étnico, los llamados caribes negros, hoy garifunas, estos llegaron como inmigrantes forzados, traídos desde la isla de San Vicente, en las antillas menores, fueron desembarcados en la isla de Roatan a pesar que, en 1782, el comandante Gálvez, había recobrado de los ingleses (mediante campaña militar) el dominio de la isla y algunos puntos estratégicos de las costas de la mosquitia, ya que estos mediante tácticas dilatorias no evacuaron totalmente la isla y algunos cayos, e incluso mantenían puestos defensivos en distintos parajes.
Otro grupo de inmigrantes que llego a Trujillo en el ultimo lustro del siglo XVIII fue el de los esclavos negros de la colonia francesa de Haití, dos hechos coinciden en 1793 para la inmigración de este contingente étnico: que España declaro la guerra a Francia, y que Haití los esclavos negros se revelaron contra los franceses, las autoridades españolas de Santo Domingo aprovecharon esta situación de manera encubierta, ayudaron al líder negro Jean Francois y a sus seguidores a combatir contra los franceses.

Vocabulario garífuna:

abaiha
pescar a la orilla del mar
achiba
lavar
adabuogua
acarrear agua
ágawa
bañarse
gunubu
lluvia, tormenta, tempestad
hamuñali
frío, nevada
huya
lluvia
huyaugati
está lluvioso
idili
helada
luburuan
niebla
wáwaraga
agua
panu
arroyo
ata
beber
ebeseiragua
filtrarse el agua
bebeidi
huracán
lidudu
humedad
ahuya
llover
baribabu
lodo
hati
luna
luburuan
niebla
hubehu
nube
duna
río
fusu
Pozo
agayuma
sirena
garabali
viento
eskuali
ventoral

COSMOVISIÓN: (Principalmente satisfacen participación, ocio, afecto, libertad y trascendencia) necesidades de identidad, Mitos y leyendas u otros relatos: relatos ordenados por su valor ético y normativo (preservación del recurso, solidaridad del agua, dueño/protector del agua, inundación universal, formación de las fuentes, etc.). La cosmovisión religiosa garífuna se compone de una historia y una tradición, la que se confirma a través de la fuerza de los ritos, los que aparecen en todas las etapas de la vida del garífuna: el nacimiento, la enfermedad y la muerte. Los rituales y las creencias religiosas garífunas tienen su origen en las tradiciones africanas. (Idiaquez:5) En la concepción religiosa garífuna, tiene importancia capital las ideas de la enfermedad de gubida, la concepción por medio de sueños y el trance ritual de posesión. Los sueños, entre los garífunas, son valorados como fuentes de sabiduría profética y como un medio para comunicarse con los muertos a través de quienes los ancestros dan a conocer su voluntad a los descendientes.
Rito del bautismo
Por el agua del bautismo, el niño (a) queda protegido (a) gracias a esa protección que lo envuelve contra los malos espíritus, las envidias y el mal de ojo. El agua como símbolo cosmogónico es receptáculo de todo lo que es vida.
Mitos
Caer en poder de una entidad sobrenatural maligna es un riesgo que los garífunas corren a menudo, pues de acuerdo a sus tradiciones, hay innumerables seres que acechan al hombre en cada etapa de su vida. En los ríos muchas cascadas sirven de refugio a seres fantásticos, los agáyuma, que pueden aparecerse bajo la forma de un cocodrilo o de un cangrejo, pero por lo general toman la forma de una bella mujer de piel clara y pelo verde.

Agáyuma
Es la sirena del agua y del mar, seres fantásticos que se refugian en las cascadas de los ríos, que por lo general toman la forma de una bella mujer de piel canela y de larga cabellera. Se cuenta que, acostumbra bañarse en los ríos adornados de mucha vegetación; o aparecerse en sueños. Algunos han logrado ver y recoger sus pertenencias, los que habiéndola sorprendido a la hora de su baño, se haya ausentado abandonando su vasija de echarse agua al igual que su preciosa peineta con que peina su larga cabellera. (Su nombre proviene del vocablo akaiouman, término que usaban los caribes isleños para referirse a un caimán o cocodrilo).
Se cuenta la historia de un joven que guiaba su canoa por entre las corrientes de un río cuando escuchó una voz melodiosa que cantaba. Se volvió para mirar, a pesar de los consejos de su compañero mas experimentado, y tuvo una visión clara de agáyuma; el ser dejó de peinar sus cabellos, como es su costumbre, y se lanzó al agua dando un grito y arrastrando el áfurugu (espíritu o ángel guardián) del joven pescador. Su amigo lo llevó de vuelta a la aldea en un estado de completo estupor, incapaz de reaccionar, ni siquiera de alimentarse solo. Se llamó a un buyei (chaman), quien al escuchar el relato se dirigió al lugar que se le indicó; allí, él y su hiuruha se lanzaron al agua mas de veinte veces antes de poder sacar el doble espiritual del muchacho que estaba enrollado en una planta acuática. Hay que decir que el héroe de esta aventura no sufrió más inconveniente que un violento catarro.

Fayalándanu
Es el espíritu errante de alguien que murió en el mar. Aparece como una luz brillante cuando ataca el mástil de las embarcaciones en el mar. Inmoviliza la embarcación aunque a la vista humana parezca que el mar a su alrededor se mueva. Para escapar de esta difícil situación hay que colocar dos cuchillos en forma de cruz sobre la pro de la piragua.
También aparece a orillas del mar como una linterna de varios colores, que aparenta estar sostenida por algún viajero que viene caminando a orilla de la playa y a medid avanza viene intercambiando luces que van desde el color blanco a amarilla a verde y a azul. Es como una linterna que se prende y se apaga a intervalos y culmina su recorrido hasta cuando llega a la desembocadura del río, cuando a manera de una luz blanquecina forma la apariencia de un hombre de cuatro metros de altura parado con los pies puestos en cada uno de los extremos de la anchura del río. Suele aparecer después de las lloviznas ya sea caminando por la playa o al fondo de los ríos generalmente en horas de la noche o bien a madrugada. Su nombre proviene del inglés flying hollander que significa la luz holandesa.
Se cree que el mar es también la morada de los umeu también llamadas ninfas o pastoras. Los úmeu, son pequeñas criaturas que son enemigas de los niños y aparecen en la playa, viven en las profundidades del mar, en cuevas fuera de la línea de arrecifes; en noches muy oscuras pueden ser vistos mientras caminan en grupo de cuatro sobre la línea del agua, pero por lo general vagan por el mar montados sobre el lomo de peces grandes como el mero y pueden introducirse a una casa cuando uno de esos peces es atrapado. Para librarse de ellos es necesario quemar espinas de manta raya y sardina dentro de la casa.
Costumbres
a-La cooperación reciproca de algunas actividades comunales empaje de sus cosas embarradas de las cocas y las actividades de la pesca.
b-Los arragos, puestos garifunas como forma de entretenimiento en los velorios.
c-Practica de la medicina a base de hierba, raíces hojas y cortezas de árboles así como de mantecas de animales.

Estilo de Vida
Estos pueblos permanecen intactos de la influencia externa de la tecnología y el progreso. Sus casas están construidas como se hacía antiguamente, de caña y hojas de palmera, aunque más recientemente se han renovado hasta incluir bloques de concreto. Dependen de la pesca, que llevan a cabo usando sedales manuales, redes y canoas ahuecadas. Muchos de los pueblos son autosuficientes, y casi ningún Garífuna desperdicia lo que la naturaleza le ofrece. Encontrará bastante de la agricultura local incorporada en sus dietas y platos. La machuca, es una comida hecha de plátanos verdes pisados con sopa de leche de coco y pescado frito. Hay panes tradicionales como cassava, bollitos, pan de banana y de calabaza. Los Garífunas también tienen recetas para preparar cocktails, que seguramente iluminarán su noche, y combinan bien con la música, el baile y las ceremonias.

Los Garífunas están orgullosos de su cultura, poseen una religión única (que, aunque muchos se confundan, no es vudú) y un estilo de vestir, arte y artesanías vibrantes. Cada año, el 12 de abril, los Garífunas celebran su llegada a Honduras, que ocurrió el 12 de abril de 1797. Esta celebración no se limita a una ciudad solamente, pero se festeja en cada ciudad y pueblo donde viven los Garífunas. La celebración está dirigida por los Buyeis o chamanes, que empiezan la ceremonia con ritos de purificación, que son seguidos por reconstrucciones históricas, conciertos, canciones, desfiles, misa, un momento para descansar, y termina con una noche de conciertos y festejos. De hecho, los Garífunas encuentran muchas razones para celebrar y su emoción es contagiosa. Mientras esté con los Garífunas, es muy importante que los respete. Por favor, no se presente a ninguna celebración sin haber sido invitado. Como regla general, a los Garífunas les gusta compartir su cultura, estilo de vida y sus leyendas con todos los visitantes.
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Deidades y personajes míticos relacionados con el agua:
Atributos. Roles y funciones. La religión garífuna está caracterizada por las ceremonias y rituales dedicados a los espíritus de sus antepasados, para que se conduzcan por el camino más correcto hasta lograr el estado de deificación. El principio filosófico de la cosmovisión religios a garífuna, está enmarcada en los conceptos del alma múltiple y uno más. (Meléndez: El buyei o saurín (chaman) es el encargado, como el sumo sacerdote, de las ceremonias y rituales garífunas; tiene facultades de comunicación con los espíritus de los antepasados y dirigir la máxima ceremonia ritual de los garífunas, el walagallo o DUGU
(Idiáquez: El buyei, que puede ser hombre o mujer, debe recibir la revelación sobre cuáles son los dones que las entidades sobrenaturales le han conferido y de esta forma aprender cómo hacer el mejor uso de ellos. Se supone, por consiguiente que los buyei nacen, no se hacen.


  


Los Chortis


Quienes son?

Copan Galel Fue un cacique de la etnia Chortis que ofreció resistencia a los españoles ya que organizo a los indígenas y se enfrento a los colonizadores en 1524.
Según los historiadores Lardé y Larín, los Chortís - por su filiación etnolingüística son descendientes directos de los Mayas, responsables de la cultura de Copán, Quiriguá y demás ciudades australes del viejo imperio.
Según fuentes antropológicas e históricas, los Chortís son el resultado de la fusión de diferentes pueblos. Los pipiles fueron uno de estos pueblos que influyeron decisivamente en la región pues, por la introducción del mercado, minaron toda la antigua estructura de circulación de bienes reglamentada por costumbres ligadas al parentesco. El signo de esta convivencia entre pipiles y chortís continuó por muchos siglos, al cabo de los cuales estos pueblos fueron absorbidos por la cultura Maya. El aparecimiento del dialecto chortí dentro del idioma chol, fue el resultado del encuentro con otros pueblos.
El área Chortí, con Copán como centro cultural, fue la sede de la civilización del antiguo imperio Maya.
El pueblo Chortí, encabezado por su Cacique Copán Galel, presentó fuerte resistencia a la conquista española, que culminó con su sometimiento.

UBICACION

1. Delimitación poblacional
Geográficamente, los chortís se encuentran ubicados en la sección central del oriente de Guatemala, principalmente en el departamento de Chiquimula y, en territorio hondureño, en el departamento de Copán.
Los campesinos de tradición chortí, en Honduras, se encuentran localizados en las aldeas de El Encantadito, Cedral, El Jardín, Potrerillos, La Unión, El Porvenir, Buenos Aires, Llanitillos, Salitre, Hacienda Grande, El Carrizal, El Calvario, El Quebracho, El Carrizalito, El Tigre, El Cordoncillo, El Corralito, El Ostumán, La Laguna, El Chilar, Agua Zarca, San Antonio, San Francisco y Minas de Piedra. Todas estas aldeas pertenecen al departamento de Copán.
Según datos extraoficiales la población chortí de Guatemala, donde se ubica el centro cultural de este grupo, se estima actualmente en unos 55,000 chortís.
En Honduras su población se aproxima a los 4200 habitantes localizados principalmente en el departamento de Copán.

El Aspecto Religioso
Entre los campesinos de tradición chortí, las ideas religiosas no son necesariamente un reflejo fiel del pasado indígena. Al momento de la conquista, los españoles exterminaron sistemáticamente a los representantes de la clase sacerdotal, quienes se llevaron a la tumba innumerables secretos y un conocimiento profundo de su antigua religión. Los que sobrevivieron, son los que mezclaron sus antiguas creencias religiosas con elementos de la religión católica.
Debemos considerar que la religión chortí precolombina y la religión católica tienen afinidades. Ambas conocen el bautismo, la confesión, el peregrinaje, el uso del incienso y la idea del sacrificio. Los campesinos de tradición chortí reúnen en una misma devoción a la diosa de la tierra y a la virgen María. Si bien se muestran reacios al matrimonio, tal como lo concibe el catolicismo, no se oponen en cambio al bautizo de sus hijos, según el rito cristiano. Dicho sacramento permite que un ser - que no es nada al nacer, se transforme de pronto en una persona. Este sentimiento es reforzado por el uso, durante la ceremonia, de agua, aceite y sal, elementos que ellos relacionan con las ofrendas que hacen honor a sus divinidades.
Cada comunidad tiene un santo patrono a quien rinden culto y que generalmente es guardado celosamente en la iglesia de la comunidad o custodiada por particulares devotos o cofradías. El origen de algunos santos permanece un tanto oscuro, lo que aumenta su poder. El santo patrono de una comunidad esta directamente asociado con los ritos agrarios. El Chaac, la lluvia y Panahturo, el viento, son dirigidos por el Arcángel San Miguel, quien determina el clima y la frecuencia de las precipitaciones. La virgen María, quien es también la guardiana del maíz, ayuda a los dioses cuando vierten el agua de sus calabazas, la cual cae en forma de lluvia sobre la tierra.
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El dios del sueño es masculino para los hombres y femenino para las mujeres. Acompaña con frecuencia al dios de la muerte. El deseo de dormir en pleno día es funesto, pues significa que el dios de los sueños esta tratando de hundir a su víctima en su sueño que puede ser fatal. El mismo deseo no representa ningún peligro cuando se presenta de noche. El dios de la muerte, que es a la vez masculino y femenino, tiene la apariencia de un esqueleto envuelto en un lienzo blanco. Esta armado con un bastón largo, con un cuchillo de hueso en la punta. Invisible para todos los demás se presenta bajo esta forma siniestra ante los ojos del que va a morir. Los espíritus de los muertos a veces atacan a los vivos, por este motivo hay que ofrecerles, simbólicamente de beber y de comer (ayote en miel, que en lengua chortí es - tzinkin; comida de los muertos) especialmente el 2 de noviembre, día de los difuntos.
La cruz del pueblo es una estación de oraciones, ante la cual se detienen para cumplir ciertos ritos. La cruz puede ayudar a un enfermo a recobrar su salud; por eso es tan importante la fiesta del 3 de mayo (día de la cruz), durante la cual las cruces de la región son adornadas con flores, frutas y mazorcas del maíz. El cementerio alberga no solo cadáveres y objetos rituales, sino también espíritus malignos. Es el refugio natural del dios de la muerte. Los sacrificios humanos fueron suprimidos, pero los campesinos de tradición chortí todavía presentan ofrendas a sus dioses. Se ofrece plantas como maíz y calabazas, en pago a los espíritus protectores de la comunidad. Se quema copal para destruir las impurezas del alma y del cuerpo.
Durante una celebración religiosa se come carne de pollo y jolote (pavo); se vierte la sangre de esos animales sobre el altar o se lanza hacia los 4 puntos cardinales. Los ancianos afirman que sus abuelos contaban que la serpiente y la rana estaban asociadas con la lluvia, por consiguiente, con la fecundidad. También que en sus prácticas los brujos evocaban a la lechuza y al buitre.
Le Lengua Chorti
Según las fuentes científicas, el pueblo chortí es uno de los más antiguos, dentro de la familia Maya-Quiché, lo que confirma el arcaísmo de su idioma. El chortí, en Honduras se considera una lengua muerta; los únicos lugares en donde se puede estudiar es en los pueblos guatemaltecos de Jocotán y Camotán, donde se manifiesta el idioma chortí en su expresión más pura, aunque ya han adoptado un amplio vocabulario en español. En Honduras aun se pueden encontrar algunos vestigios de esta lengua en las comunidades de El Paraíso, Carrizalón y Ostumán. La lengua nativa es el "tcor ti" (en español chortí). El español es actualmente la lengua comercial por excelencia, ya que la emplean en los mercados para negociar con los ladinos e inclusive hasta entre ellos mismos durante la compraventa. En el caso concreto de Honduras, en todas las comunidades visitadas sólo se encontraron algunas ancianas que manifestaron hablar chortí, por lo que podemos concluir que la lengua chortí, en Honduras, ha muerto y que lo que subsiste es el recuerdo de una lengua viva hasta hace algunas décadas. Algunos ancianos manifiestan interés por la revitalización socio-cultural, partiendo de que, no todo esta perdido si al otro lado de la frontera nuestros hermanos aun conservan viva su cultura, que es también la nuestra.
Productiva y Alimentación
El maíz y los frijoles son los únicos alimentos considerados absolutamente indispensables y probablemente, tenga mayor importancia que los restantes cultivos domésticos juntos. Tanto para los chortís de Guatemala como para los de Honduras, las tortillas de maíz y los frijoles simbolizan el alimento y sus nombres ancestrales (entre los chortís de Guatemala) significan comida. La caña de azúcar parece ser casi tan importante como el maíz, pues muchas familias locales destinan una tercera parte o la mitad de sus tierras a su cultivo.
La importancia de animales domésticos es mucho menor. Si se excluye a las gallinas y jolotes (pavos), su uso y cuidado parece ser una actividad ocasional, que requiere escasa atención y planificación; los animales de carne comestible están considerados como una fuente de alimentación secundaria. Son pocos los que comen carne o subproductos animales, pues en su mayoría suelen venderlos a los ladinos y de esta manera agenciarse un poco de dinero para cubrir otras necesidades básicas.
Vestuario
Su forma de vestir tradicional aún se mantiene. Su cultura musical está expresada por una serie de instrumentos como la teponagua, el cortín, el tambor, el pito, chinchín, sonaja y el cuerno. El rito más representativo es «El Baile de los Gigantes».
Su dieta alimenticia se reduce básicamente al uso del maíz y frijol. Es maíz es preparado en diferentes formas en bebidas como chilate, pozol, atole dulce y agrio (chuco), tortillas, tamal de viaje, el totoposte y bebidas embriagantes: chicha mezclada con jugo de caña o piña fermentada.
La mayoría de sus viviendas están construidas de madera y lodo conocido como bahareque, techo de paja y piso de tierra. Las casas tienen divisiones de tela o papel y algunos casos varas y zacate.
La actividad económica fundamental de los Chortís es la agricultura.
Elaboran una serie de artesanías como matates, mecapales, petates y canastos.
En el momento actual, la etnia Chortí no se encuentra unificada alrededor de una organización política que respalde sus luchas reivindicativas por la tierra y sus costumbres.




Los Tawahkas o Sumos, antiguamente estaban formados por diez subtribus: Tawahka, Panamaka, Ulwa, Bawinka, Kukra, Yusku, Boah, Silam y Kí. La región geográfica que ocupan es desde el río Patuca hasta el río Punta Gorda, en Nicaragua. La lengua materna es el tawahka, también hablan miskito y español.
En la actualidad, están distribuidos en las comunidades de Krautara y Krausirpe en el municipio de Brus Laguna, Gracias a Dios; Yupawas, Kamakasna y Parawas en el municipio de Culmí en Olancho. En estas comunidades, según la Federación Indígena Tawahka, habitan unos 975 indígenas. También se encuentran Tawahkas, Panamakas y Ulwas en Nicaragua, alcanzando un total de unos 9 mil indígenas.
Las comunidades Tawahkas se encuentran en las márgenes del río Patuca, su única vía de comunicación, y cuyas aguas además las usan para actividades domésticas, riego, pesca y navegación.
Mantienen su identidad cultural a través de varias manifestaciones religiosas, artísticas, alimenticias y de organización social. Profesan la religión católica, con alto grado de sincretismo con su religión nativa. Su mística está representada por algunos instrumentos musicales como: Barah Flauta, Sibayan maraca, Durum Tambor, el Kuáh untak cascarón de tortuga, Lunki Arco, etc.
En el aspecto alimenticio, elaboran bebidas y comidas propias de la zona, entre ellas la chicha de maíz, de arroz, wasplu, warapo de supa, el wabul (bebida preparada a base de guineos verdes y agua).
La organización político-organizativa Tawahka se conoce como la Federación Indígena Tawahka de Honduras (FITH), constituida legalmente en septiembre de 1987.
Luchan por la defensa de sus recursos naturales contra los ganaderos que han ocupado la mayor parte de sus tierras de vocación agrícola, siendo estas parte de la «reserva indígena Tawahka», cuyo instrumento legal se encuentra en poder del Congreso Nacional para su reconocimiento.
Explotan un área de unas 77 mil hectáreas, ubicada entre Gracias a Dios, Olancho y Colón. El sistema de producción se basa en la caza, pesca y extracción de madera, un cinco por ciento de la superficie se destina a uso agrícola, incluyendo granos básicos, tubérculos, frutales y tierra en descanso (guamil).
El territorio Tawahka se encuentra fuera del área protegida de la Biósfera del Río Plátano y carece de respaldo legal. En 1990 se realizaron estudios de campo que proponen la creación de una reserva forestal de 333 mil hectáreas cuya delimitación abarcaría las tierras Tawahkas, diversas áreas silvestres contiguas y una zona de amortiguamiento.
De las actividades de remuneración económica está la antigua práctica del lavado de oro sobre las vetas acuíferas del río Patuca. Recién se ha incrementado la migración a la zona por ladinos y miskitos y su pequeña industria de fabricación de pipantes se ha aumentado.
Ente el potencial de desarrollo que se vislumbra está el manejo del ecoturismo, el aprovechamiento y cultivo de subproductos del bosque y el uso sostenible de los recursos naturales.

Ubicacion


Vocabulario

Grupo humano: Tawahkas o Sumos
Región: wampusipe, Krausipe, Krautara, Yapuhuas.
Rio Patuca, Moskitia Honduras, Gracias a Dios.
SUMO
ESPAÑOL
Múij
Gente
Hualabis
Muchacho
Huirrá
Hermano
Paraste
Adiós
Ca
Caminar
Dacanin
Oír
Sap
Frente
Bile
Faja
Tab
Oreja
Sup
Jabón
Bascús
Peine
Bisin
Tasa
Sácara
Gallina
Pusi
Gato
Alcum
Pato
Maoaj
Tigre
Ulu
Oropéndola
Suul
Perro
Bil
Víbora
Turuj
Vaca
Úu
Casa
Pann
Árbol
ahuas
Ocote
Huann
Ceniza
Qui
Hacha
Am
Maíz
A’rracbis
Escopeta
Duttnin
Tener
suttnin
Saltar

Salud
La situación de la salud es crítica.  Esto puede ser otra de las causas por las cuales este grupo cada vez es mas reducido.  Las difíciles condiciones de vida que caracterizan la región hacen casi imposible que médicos y personal especializado se establezcan en la zona.  Entre las enfermedades que mas afectan a las comunidades se encuentran diarreas, malaria, gripe rasquiña, angina, estreptocócica, fiebres reumáticas, anemia y desnutrición.
En tiempos de la guerra contra-sandinista (la mayor parte de la década de los años 80) en Wampusirpe se instalo un campamento de asistencia medica de la Cruz Roja para los refugiados, ubicados en asentamientos a lo largo del rio Patuca.  Además, recibían atención médica de brigadas de la Iglesia Morava, que tenia la sede en Pimienta.
Con la finalización de la guerra y el retorno de los refugiados a Nicaragua, estas atenciones terminaron al retirarse los organismos internacionales.
Los tratamientos médicos los hace la misma gente en base a medicina tradicional.  Los casos graves son atendidos por curanderos, quienes conocen bien la medicina natural.  Además, muchos pobladores recurren a los llamados zukias (brujos y brujas), quienes recetan brebajes extraídos de hierbas o raíces; solo cuando los casos se complican es que la gente transporta los enfermos a Wampusirpe en busca de los servicios médicos de la enfermera local, quien se queja de que la gente acude cuando las dolencias se encuentran en estado avanzado.
En las comunidades tawahkas, ningún organismo trabaja en el sector salud.  Tampoco existen centros médicos que atiendan las necesidades de las comunidades.  En Wanpusirpe solo existe el local que dejo la Cruz Roja, sin medico y sin los implementos y medicamentos necesarios.
Los datos que recabamos en este estudio nos dan indicios alarmantes, ya que el promedio de vida esta entre 38 años para los hombres y 43 para las mujeres.  Dé cada 5 niños que nacen, tres mueren antes de cumplir los siete años y la mayoría muere de enfermedades fáciles de prevenir, si se observan las normas mínimas de higiene.  La desnutrición es alta, llegando al alarmante porcentaje del 92%.  Se atribuye, principalmente, a la mala alimentación y a las duras condiciones de vida en la región.  Además de lo anterior, son muchas las mujeres que mueren de parto

Cultura y Tradición

Los Tawahkas muestran un alto grado de penetración cultural misquita.  Durante el siglo XIX estuvieron a punto de extinguirse debido al reducido número de mujeres Tawahkas por razones aun no determinadas y a que sus varones no deseaban unirse con las mujeres misquitas.  Ocurre lo contrario con los misquitos quienes sin problema alguno deciden juntarse con las Tawahkas.
Una muestra de influencia misquita es una de las bebidas mas tomadas por los Tawahkas; el guabul, bebida elaborada de puré de plátano maduro disuelto en agua o leche y puesto a hervir.  Además de estas elaboran vinos de varias especies de palmas y de caña de azúcar; del arroz y del maíz preparan bebidas embriagantes como la chicha.  De la palma llamada supa consumen el fruto cocido y el tronco les sirve para construir arcos y flechas (igual que los misquitos).  Consumen contrario a los misquitos, en menor medida ajo, cebolla, café, y té de varias hiervas.
El ganado mayor se vende localmente, se destaza o se lleva a vender a Wampusirpe (comunidad mayoritariamente misquita); durante el verano, cuando baja el nivel del rio, las reses son conducidas por las riberas de la Patuca.  El viaje a pie puede durar de tres a cuatro días.  La posesión de ganado es un indicador de riqueza; otra forma de riqueza es la posesión de cerdos, pero poca gente se dedica a criarlos.
La indumentaria es típica campesina, tanto en los hombres como en las mujeres.  En épocas recientes, las mujeres tawahkas usaban refajo, un lienzo listado y de vivos colores, lo suficientemente ancho como para dar varias vueltas  a la cintura y, tan largo, que llegaba a la cintura; también usaban un forro de manta.  El busto lo llevaba al descubierto pero, a veces, usaban una camisa manga corta y escotada.
En la actualidad, los niños andan desnudos.  El taparrabo estaba hecho de tuno y los usaban indistintamente los varones y las niñas, además de algunos ancianos.
Entre los tawahkas existía una especie de rito en el que, para determinados acontecimientos, se pintaban la cara de acuerdo con las circunstancias: viajar, sembrar, etc.  Además, se pintaban las piernas y brazos con una sustancia resinosa que los protegía de los insectos.
Esta practica se uso hasta principios de los años setenta.  Después prefirieron usar de los productos que se obtienen en las farmacias.

Educación

El 96% de los pobladores son analfabetos y unos 387 niños se encuentran en edad escolar.  El analfabetismo entre las mujeres es mayor y alcanza un 100%.  Aunque existen dos escuelas, una en Krausirpe y la otra en Krautara, solo la escuela de Krausirpe funciona con regularidad.  El promedio de días lectivos en el año es de aproximadamente 103.  La escuela se encuentra cerrada la mayor parte del año.  Muchos de los niños en edad escolar no asisten a la escuela por las largas distancias que separan  las comunidades, las cuales solo pueden recorrerse por medio de pipantes.
En Krautara, la comunidad dispone de un maestro nombrado quien, después de cinco meses de haber comenzado el año lectivo (1991), aun no se había presentado a la comunidad.  Otro aspecto importante es que la escuela de Krausirpe, aunque cuenta con un edificio en regulares condiciones, un solo maestro atiende tres grados y solo un 3% de los niños puede continuar sus estudios hasta sexto grado o educación básica en Wampusirpe (comunidad misquita).  La mayoría de los niños, después de haber terminado su tercer año de primaria, aun no saben leer ni escribir y, los que logran aprender, después de algunos años son nuevamente analfabetos por falta de práctica.



La ancianidad entre Tawahkas de ninguna manera implica soledad y desocupación.
Las personas de avanzada edad siguen dedicándose a sus labores cotidianas en la medida que sus fuerzas lo permitan.  La anciana Tawahka tienen a su cargo la educación de los niños pequeños y ciertas labores domesticas.  Como la preparación parcial de alimentos y algunos trabajos artesanales.  Los hombres ancianos ocupan en la jerarquía civil y religiosa del grupo un puesto que deben a su experiencia y sabiduría.
Son respetados y escuchados.  Se disfruta de su compañía y se les pide consejos.
Cuando un tawahka siente que las fuerzas lo abandonan y que resulta una carga para su familia, se deja morir.
  • Muerte


Cuando un Tawahka muere, el cuerpo es llevado al cementerio con los pies hacia adelante, el zukia o rezador dirige sus oraciones al difunto y antiguamente, el zukia debía capturar el alma del difunto y conducir la hacia su ultima morada; de lo contrario el alma erraba sin destino causando mucho perjuicio a los pobladores.  Para lograrlo se ponía a bailar alrededor de un insecto y lo acercaba al muerto, invitando al alma a penetrar en el cuerpo del animal.  El zukia colocaba el insecto en un recipiente y lo liberaba luego en la proximidad de la tumba, para que el alma pudiera entonces pasar el animal al cadáver.

La pobreza Tawahka

La extrema pobreza de la comunidad Tawahka se refleja en los niños donde la falta de centros educativos y la asistencia social del estado no llega a estas regiones olvidadas casi por todos los gobernantes.
En la región no se hablan dialectos derivados de la lengua Tawahka.  En Honduras habitan aproximadamente entre 800 y 1000 individuos.  Prácticamente esta desapareciendo.  Existen 7 poblaciones Tawahkas que se caracterizan por albergar hasta el 95% de la misma familia.  Muestran marcadas tendencias comunitarias, viven en miserables condiciones sociales desprovistos de todos los servicios básicos; se transportan en pipantes (canoas) sus viviendas son rusticas, utilizando bambú levantadas sobre polines, sin divisiones internas.

El Aspecto Socio-Económico

Los tawahkas están estrechamente vinculados a la tierra. La principal actividad económica que realizan es la agricultura de subsistencia.  Esta actividad esta orientada al autoconsumo y para realizarla utiliza tecnología tradicional.  La dieta es complementada con la caza, la pesca y la recolección de frutos estacionales.  Toda la población se dedica al renglón económico de la agricultura, incluyendo las mujeres y los niños.  Los tawahkas cultivan plátanos, malanga, guineo (banano), camote, yuca amarga y dulce, caña de azúcar, ayote, frijoles, café.  Todos estos productos son cultivados en pequeña escala para el consumo familiar.
Las aldeas tawahkas están rodeadas por cientos de hectáreas de tierra libre en condición de tierra nacional, sin embargo, ellos consideran que su propiedad comunal se extiende a unas 77 hectáreas hacia el noroeste.  Esta área esta localizada sobre la intersección de los departamentos de Gracias a Dios, Olancho y Colon.
De la totalidad del are explotada para cualquier tipo de actividad de subsistencia, solamente unas 37 Km., o sea el 4.8% del área total, están bajo alguna forma de uso agrícola, incluyendo las parcelas en donde se cultivan granos básicos, tubérculos y frutas, o que están en descanso (guamil).
La mayor parte de las tierras utilizadas por los tawahkas, un 95% del área, sirve para actividades de caza, pesca o extracción de materiales de construcción.  Esta zona de subsistencia incluye aproximadamente 77,000 hectáreas, en las dos categorías: agrícola y uso extensivo.
Nunca ha existido un sistema de producción y mercadeo a gran escala.  Por ello es que estas comunidades no pueden competir en el mercado productivo. Ecológicamente desempeñan una excelente función dentro de su medio.  El “shifting cultivation” es un sistema que han sabido utilizar, lo que los convierte en un pueblo cuidadoso de su medio.  Sus técnicas de cultivo, aunque parecen muy primitivas, son capaces de producir la alimentación necesaria para la población, además de un exiguo excedente.  Además, tienen la capacidad de aprovechar el ecosistema sin dañarlo.
Recientemente, el demógrafo norteamericano Peter H. Herlihy, colaborador de MOPAWI y del Instituto Hondureño de Antropología e Historia IHAH), realizo la delimitación de la zona que históricamente pertenece a los tawahkas.  La finalidad del estudio es garantizar que las tierras les sean devueltas legalmente.   En parte de estas tierras, principalmente cerca de las riberas del rio Patuca, los tawahkas tienen sus parcelas agrícolas.
La producción global de granos básicos en el último año (1990), que no se destina al consumo de personas y animales, se calcula en 20 cargas (40 quintales9 de fríjol y 100 quintales de arroz.  Los mismos tawahkas hablan de un fuerte decaimiento de la producción.  En la mayoría de las comunidades visitadas, los habitantes plantearon el problema de la escasez de semilla, en el sentido de que por la falta de lluvia, en 1990, muchas de las siembras se arruinaron.  Este año, son pocos los que van a sembrar, lo que procurar la carestía de productos el próximo año.
El trabajo agrícola lo realizan en los “trabajaderos”, por lo general, a la orilla del rio.  Algunas veces frente a las aldeas y otras rio arriba.   En algunas ocasiones, los trabajaderos se encuentran a varios kilómetros de distancia de los poblados.
Entre otras cosas, las mujeres, al igual que los hombres, trabajan en la siembra, la limpieza y la cosecha de los diversos productos.  Parte de la cosecha es vendida, a bajo precio, a los comerciantes misquitos y a los intermediarios ladinos (coyotes) que llegan hasta las comunidades.
La región tawahka no cuenta con vías de comunicación efectivas.  El único medio de comunicación es el pipante.  No hay pistas de aterrizaje, ni tampoco una radio.  Son comunidades aisladas, que solo disponen de tres pipantes con motor, los que no siempre son usados pues, la mayor parte del año, no disponen de combustible.
Los tawahkas tienen que viajar hasta Culmi (siete días por rio y a pie) para comercializar sus productos, donde los truecan por sal, zapatos, ropa o los venden para comprar dichos artículos.  No existe una forma de comercio justo; los tawahkas no conocen el verdadero precio de los productos.
Las causas que aíslan a  los tawahkas del esto del país son: la falta de carreteras u otro medio económico que comunique sus poblaciones con el resto del departamento y del país.  La única vía de comunicación es el rio.  En toda la región tawahka no hay vías de comunicación terrestre que enlace una comunidad con otra.
En época de verano, la comunicación fluvial se interrumpe porque hay partes del rio que no son profundas y obstaculizan la navegación.
En lo que respecta a la tenencia de la tierra, cada persona o familia puede escoger la parcela que desee trabajar sin ser molestado por el vecino pues, según su visión del mundo, se considera que la “tierra es para el que la trabaja”.  En todas las formas de trabajo, ya sea productivo o de construcción (viviendas), se da el fenómeno conocido como “mano vuelta”, que consiste en ayudarse mutuamente en la siembra y cosecha de los productos.  Asimismo, al nuevo poblador de la aldea que es aceptado por los habitantes, recibe ayuda de estos.  En otros tiempos, cuando la escasez era menor, a los nuevos pobladores les regalaban semillas, cepa de plátano, guineos, madera de yuca, etc., para realizar su siembra.
Las parcelas sembradas les permite contar con una (en los últimos años reducida) cosecha para su alimentación y el excedente, que ahora es poco, es destinado a la venta o al trueque.
En los años 30, muchos tawahkas realizaban actividades asalariadas en plantaciones de banano, no muy lejos de sus comunidades.  Fueron los alemanes quienes tuvieron plantaciones bananeras en las vegas del rio Patuca.  La sede de la Compañía, cuyo nombre no se pudo obtener, estaba en Brus-Laguna y el encargado radicaba en Brabilia (Boca de Carrizal).  Esto duro hasta poco antes de la Segunda Guerra Mundial.  De estas plantaciones de banano solo han quedado algunas matas en el monte, a orillas del rio Patuca.
La caza la realizan a nivel de subsistencia.  Numerosas especies de animales salvajes se encuentran en las cercanías de las aldeas, los que son cazados con arco y flecha, arpón, trampas, rejones, rifles y escopetas.  También se capturan pavos y loros, los cuales se destinan a la venta, cuando algún visitante los requiere.
La pesca la practican en ríos, canales y manantiales aledaños al Patuca.  Capturan peces, tortugas, camarones y cangrejos, utilizando anzuelos, arpones y atarrayas hechas de bejucos y hierbas adormecedoras (pate).  Esta última práctica ya no se realiza abiertamente porque es prohibida por la ley.
En los meses de verano, diariamente, las mujeres y los niños pescan con anzuelo.  Recorren los canales y los ríos en pipante, colocan una vasija conteniendo hierbas o resina encendida en medio de la embarcación o en sus extremos –proa y popa- para ahuyentar a los mosquitos.  En cada pipante (generalmente, cada familia posee uno) van dos o tres mujeres, quienes regresan a sus casas a realizar otras labores domesticas, después de pescar lo suficiente para el consumo diario.
En otros tiempos,  “cuando todo era abundante”, la pesca de tortugas, cangrejos, lagartos, etc., corría a cargo de los hombres, ya que para ello se necesita introducirse en la s pozas y meter las manos o pies en las cuevas y balseras.  Es difícil integrar a la gente a un proceso productivo de pesca, pues en los últimos años el rio Patuca, que es la única fuente, ha disminuido su potencial de especies.
Por otra parte, los tawahkas crían cerdos, gallinas, jolotes, patos y ganado vacuno en pequeña escala.
Algunos tawahkas (hombres) se dedican al lavado de oro en las quebradas y riachuelos aledaños a la desembocadura de los ríos Wasparasni, Pao, Lagarto y otros.
En la región del Patuca, en el departamento de Olancho, funcionan empresas de capital norteamericano, por lo general no identificadas.  Estas empresas se dedican a la explotación aurífera; labor en la que ocupan unos 15 trabajadores permanentes, incluyendo motoristas, operarios de bombas seccionadoras de arena, con las que se explora el fondo del rio.
Los misquitos y tawahkas que trabajan con estas empresas reciben un salario diario de 8 lempiras.  El horario es de las 7 a.m. a los 12 meridianos y de las 2 a las 5 de la tarde.
El trabajo consiste en destapar el succionado cuando se obstruye, para lo cual los buceadores, desprovistos de tanques de oxigeno, se sumergen hasta una profundidad de doce metros.
En algunos lugares, el oro se encuentra fácilmente y en cantidades considerables.  Según un joven tawahka durante quince días de lavado saco más de dos onzas, en uno de los caños ubicados rio arriba.
Por su parte, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica ha realizado mediciones del potencial hidroeléctrico del rio Patuca, mediante aparatos especiales instalados en las cercanías de la aldea de Kurpa.
La extracción del látex se efectúa durante seis meses (de junio a diciembre), los tawahkas y algunos misquitos se dedican a picar chicle (extraer el látex) en las selvas cercanas a las márgenes del Patuca y montañas de Olancho.  En la actualidad, esta actividad no es rentable, pues no hay compradores.

Alimentación

La dieta alimenticia de los Tawahkas esta constituida por arroz, guineos, plátanos y yuca; en algunos casos, carne de pescado, tortugas, huevos de gallina, cangrejos, animales de monte (venado, jagüilla, quequeos y danto o tapir) y, en menor proporción, carne de cerno y carne de res.
La influencia misquita en la alimentación se manifiesta con el guabul, bebida preparada con plátano, chato o guineo maduro o verde cocido, que luego machacan en calderos de hierro; luego, a la masa le agregan leche de coco, de vaca o agua y azúcar, según las posibilidades familiares.  Esta bebida la consumen durante los tres tiempos de comida.  También hacen guabul de una fruta llamada mazapán y de pejivalle.  También consumen pejivalle o sopa cocida y preparan bunya, que es un plato hecho con yuca cocida, machacada, que dejan fermentar por espacio de varios días, luego se envuelve en hojas de plátano o bijao para su conservación.  El sasal lo preparan con yuca rayada, que envuelven en hojas de bijao o platino para conservarla; de esta masa preparan tortillas, según se presenta la necesidad.  La chicha es otra bebida típica muy consumida por los Tawahkas; para su elaboración utilizan diversos productos.
El Aspecto Organizativo

Los tawahkas no tienen una organización política centralizada como grupo.  En 1987 se constituyo la Federación Indígena Tawahka de Honduras (FITH), con apoyo de CAHDEA y de MOPAWI.  En la actualidad, la FITH es el único organismo existente en la comunidad que persigue agrupar, representar y defender los intereses de este pueblo indígena.  A pesar que, desde 1987 recibieron ayuda organizativa y financiera por parte de CAHDEA, MOPAWI y, recientemente, de organismos como la CCD, aun no logran superar sus limitaciones: aislamiento, la incapacidad de los dirigentes de salir adelante con sus proyectos, la falta de personal capacitado dentro de sus miembros, etc.  Estas circunstancias imposibilitan formular, planificar y presentar proyectos e informes a los organismos nacionales e internacionales de desarrollo.  Los propios indígenas conocen las deficiencias de su organización: “Una de las prioridades principales que muchos de nosotros vemos de mucha importancia, es la capacitación de nuestros representantes.
Muchos rasgos originales de la cultura tawahka ya no existen y su legado material y espiritual del pasado, que expresa el desarrollo social alcanzado, ya no existe integro (si se toma en consideración a los tawahkas en su totalidad: los de Honduras y de Nicaragua).  En el caso de Honduras, el inventario de rasgos culturales originales resulta exiguo y, por tanto, poco definidor en su identidad.
Estratificación Social y Tenencia de la Tierra
Puede afirmarse que, en términos generales, entre los tawahkas no existe una estratificación y diferenciación social.  Ellos conservan inalterables los sentimientos solidarios e igualitarios.  Quizá la influencia externa a la que han sido sometidos revele alguna diferenciación social, pero en la practica son bastante solidarios.  Entre los tawahkas los lazos familiares son muy extensos.  En Krautara, por ejemplo, un 90% de la comunidad esta emparentada.
Conservan inalterables las formas tradicionales del matrimonio.  Los padres determinan el futuro de sus hijos, mediante el acuerdo verbal entre los padres cuando los hijos están aun en la niñez o en la adolescencia.  En tal sentido, entre las familias ocurre un acercamiento natural y una serie de condiciones que posibilitan la prematura aspiración familiar.  Llegado el momento de la unión conyugal, se efectúan los preparativos, desarrollándose una simple ceremonia de entrega, acompañada de consumo de chicha y de una comida tradicional, conocida entre ellos como “comilona”.
Sin embargo, en casos excepcionales, se practica el matrimonio civil, el que acostumbran muy poco, quizá por las dificultades que el mismo implica: oneroso traslado a la cabecera municipal de Brus Laguna, de 8 a 10 días en pipante por el rio, más las inclemencias de la naturaleza.  En fin, ellos prefieren sus hábitos tradicionales de desposamiento.
El recurso más importante para la supervivencia de los tawahkas es la tierra donde viven y el bosque que la puebla.
El territorio tawahka fue declarado como reserva ecológica (Biosfera de Rio Plátano) y los indígenas han sabido convivir con su medio.
El problema que se presenta es el de la migración campesina hacia esa zona, ya que estos grupos mantienen costumbres incompatibles con la naturaleza de la zona, las que acarrearan consecuencias desastrosas para el medio ambiente.
Cientos de hectáreas de tierras, a uno y otro lado del rio, se encuentran libres en calidad de tierra nacional, pero los tawahkas consideran que su propiedad comunal se extiende unas 14 caballerías hacia el norte y, tradicionalmente, han tenido la libertad de escoger la parcela de tierra  que desean cultivar, sin ningún obstáculo”.
Por otra parte, quiérase o no, por la influencia foránea, a la que no han podido oponer resistencia, poco a poco, las comunidades experimentan una transformación hacia una economía campesina.  En otras palabras, están pasando de una economía autárquica y comunal a una economía de carácter individual, cuya unidad productiva la constituye la familia nuclear.  Este es un proceso largo, no se ha dado de golpe.
En términos jurídicos, el tipo de tenencia no esta del todo definido; pero en términos geográficos ya se ha logrado una demarcación.  La región se caracteriza por carecer de ceros limítrofes.  Algunos campesinos ladinos han cercado tierras que, según ellos, “les pertenecen”, lo que ha valido para que el INA asuma el problema con preocupación.

Orientación Productiva

El cacao, la madera y la extracción de oro son sus fuentes principales de ingresos.  Para algunos, el ingreso anual es de 600 lempiras, si se dedican a vender madera y cacao.  Por otra parte, cuando se necesita del azúcar y la manteca, se recurre al trueque por productos como madera, cacao e, incluso, pájaros (loras y pericos).
Algunos indígenas se quejaban del escaso rendimiento (en los últimos años) de la producción de cacao y maíz por la falta de fertilizantes, las plagas y los fenómenos naturales.
El uso de la tierra varía según las necesidades.  Acostumbran sembrar granos básicos: arroz, frijoles, leguminosas, tubérculos, etc.
El área de cultivo es variable y depende de sus necesidades y de su voluntad de trabajar.  Además, depende del número de miembros de una familia.
El volumen de producción es bajo; generalmente, solo producen para el consumo y, si hay un excedente, se vende a comerciantes intermediarios.  Según conocedores, las tierras en que se localiza este grupo son de vocación agrícola y forestal; debida a la alta pluviosidad, su rendimiento es óptimo y se podrían lograr tres cosechas por año.
El pequeño productor tawahka, es aquel que produce un excedente de producción comercializable de café, maíz, frijoles o arroz, pero nunca maneja grandes cantidades y su vinculación con las empresas agro exportadoras no es directa, ya que no tiene capacidad para transportar sus productos.
El tawahka solo trabaja o cultiva para su subsistencia y, por su poca capacidad productiva, se ve obligado a jornalear para el ladino, para el terrateniente ladino y para el indio (por lo general, misquitos) pequeño productor; gana salarios irrisorios y su trabajo e eventual.


Otros Datos De Los Tawahkas
Los Tawahkas son la etnia mas pequeña de Centroamérica con apenas 805 personas, viven en condiciones de extrema pobreza, conviven en un entorno ecológico de bosque tropical húmedo que es el de mayor biodiversidad de la región y se encuentran amenazadas como etnia por el avance de los ladinos a través de distintas fuentes de colonización y por las relaciones Inter. Étnicas desiguales con los misquitos, que son el grupo dominante en la zona.
Después de haber sido en tiempos pasados el grupo indígena más numerosos y extendido de la zona, el pueblo Tawahka se ha visto redujo en pequeños poblados.  No obstante, conservan su lengua, su cultura y una posición estratégica en uno de los bosques tropicales más importantes de Centroamérica.
La reserva de la biosfera Tawahka Asangri comprenderá 233000 hectáreas de bosque tropical en el centro del cual se encuentran las comunidades Tawahkas, que recibirán de parte del estado la responsabilidad de su cuidado y manejo.  El proyecto de decreto para la creación de esta reserva se encuentra para su aprobación en el Congreso Nacional de Honduras.
En la actualidad, lo que se haya en juego por tanto, es la supervivencia de los Tawahkas como pueblo, de su lengua, de sus modelos de vida, de su saber tradicional, de sus cosmovisiones y del entorno ecológico en el que han convivido históricamente.

Poblados Tawahkas

En la parte de Honduras, existen de 800 a 1000 Tawahkas, aunque es imposible precisar un numero exactos pues desde 1974 no se han efectuado censos poblacionales sobre las comunidades indígenas del país.  Los datos que presentamos son aproximados.  En total estimamos que su numero (los de Nicaragua y Honduras juntos) es de 14,000 aproximadamente.  Sin embargo, las siete comunidades que constituyen este grupo en Honduras son: Krausirpe, Krautora, Dimikian, Yapuwas, Kamakasna, Wasparasni y Santa Martha, albergan 704 personas, distribuidas de la siguiente manera.
 
Pueblo
No de casas de población
Krausirpe
58,390
Krautara
10,110
Dimikian
440
Yapuwas
632
Kamakasna
557
Wasparasni
210
Santa Martha
865
total
93,704